jueves, 29 de noviembre de 2012

GALERÍA DE EUFEMISTA


emocionar.
1. tr. Conmover el ánimo, causar emoción. U. t. c. prnl.

Hace unos años se puso de moda la sensibilidad y  se abrieron las compuertas de océanos de lágrimas: deportistas celebrando victorias y penando derrotas; flamantes ex-ocupantes de cargos públicos, misses (un clásico), agentes de la policía local rescatando un gatito de un árbol ... Cualquier persona que se tenga por sensible tiene que llorar como la zarzamora: a todas horas y por los rincones. En caso contrario no eres nada humana y tienes un pedernal por corazón.

Dejemos a un lado la falta de autocontrol que supone no poder contener las lágrimas en público: la vida moderna comporta reservar muy poquito para la intimidad, y centrémonos en la pintoresca necesidad de rebautizar la realidad: si el nombre hace la cosa, ¿Cambiando el nombre cambia la cosa? ¿Estás más o menos triste cuando lloras o cuando te emocionas? ¿Es llorar una palabrota? ¿La máscara waterproof resiste mejor la emoción o el llanto? ¿Los bebés se emocionan de hambre?

Cuaaaaantas dudas, académicos y académicas, y cuanto trabajo queda por hacer...

A sus pies, como la piel del oso




miércoles, 28 de noviembre de 2012

¡ Hostia versus Ostia !





ACADÉMICOS PREMIADOS (1)

Académicos todos,

Me llena de orgullo y satisfacción deciros que la Madre Gremlin acaba de recibir un Premio a su trayectoria. Quiero desde aquí felicitarla y alentaros a tomar ejemplo de ella para que vosotros también salgáis ahí a buscar premios que adornen ésta nuestra Academia.

¿Qué podría decir yo de la Madre del Gremlin, aparte de que no sé ni cómo se llama?  Puedo empezar contando que es una persona que reúne todos los requisitos para que yo no la pueda ni ver –es del Madrid-; que si no hubiera sido por la Madre Tigre, que ha hecho una increíble campaña a su favor, nunca hubiera ganado este premio; que la han nombrado persona non grata unas talibanes locas... 

Pero son también muchas las virtudes que la adornan:  es capaz de hacer palanca con una cuchara en la boca de su tierno infante, para que coma, eso sí. ¡Una madre coraje!

Así que, gritad todos conmigo: "VIVA LA MADRE DEL GREMLIN" 

martes, 27 de noviembre de 2012

KON Y LETXE NO ES EUSKERA


ESCRIBIR NO ES HABLAR.

Buenos días a todos los asistentes.

Desde el sillón de la interrogación, mi misión en esta ilustre academia es hacerme preguntas como buen filósofo en ciernes que soy. Me pregunto muchas cosas como por ejemplo cuando se hace un pregunta indirecta por qué se siguen poniendo interrogaciones. Pero eso lo dejo para otra de mis intervenciones.

Lo que me preocupa en este momento es que la inmediatez que ofrecen las redes sociales y los blogs o bitácoras personales hacen que muchas veces el usuario no preste atención a lo que escribe o que se arrepienta mientas escriba y se produzcan verdaderas aberraciones semánticas, pues quien escribe, desde ahora "escribidor", y digo escribidor porque escriben mal y por ello no merecen una palabra correcta. 

Pues bien, el escribidor, ante el llamativo botón de enviar lo pulsa con un grato placer y cada vez que lo hace su cerebro segrega endorfinas y por ello el escribidor se ve abocado a pulsar "enviar". Es por eso por lo que podemos llegar a leer cosas como estas:



En este caso el escribidor debería haber publicado: "¿Cuál es vuestra tienda de compra por Internet favorita?" o "¿Cuál es la tienda de compra por Internet que más os gusta?" Los errores en esta publicación son: la falta de concordancia entre las distintas partes de la frase copulativa y la utilización de la minúscula en vez de una mayúscula en la palabra Internet, pues Internet solo hay uno, no hay internets o internetes

Entonces y para concluir, dejo aquí planteada mi pregunta: 

¿Es tan difícil releer y revisar lo que se escribe antes de enviarlo?

Muchas gracias a todos por su atención.

lunes, 26 de noviembre de 2012

DIME CÓMO HABLAS Y TE DIRÉ QUIÉN ERES.


Mi primer escrito para la RAEPI va a ir más allá de la gramática. Pretendo hacer una pequeña reflexión sobre lo mucho que nos describe (en ocasiones delata) el uso del lenguaje. Podemos saber un poco de las personas sólo con los 140 caracteres de un tuit.
Uno de los aspectos que nos delata es el uso de la metonimia. No me voy a poner más pedante de lo que ya debo parecer definiendo este fenómeno semántico. Os lo recordaré de forma sencilla citando dos de sus tipos y un ejemplo para cada uno de ellos:

La parte por el todo.

Ejemplo de tuit:“Fuimos a la presentación mirmidona y no cabía ni un alma”, entendiendo alma como parte de una persona y como homenaje a Mariló Montero y a la salud de sus órganos.

El continente por el contenido.
Ejemplo de tuit: “Ayer me tomé siete copas y acabé muy humana”, entendiendo que las copas estaban llenas de Gin Tonic.

Bien, una vez que ya todos tenemos en mente qué es una metonimia, voy al tipo que más me gusta: la marca por el objeto. Para este tipo el ejemplo que creo más extendido y que además favorece a la economía del lenguaje es “Kleenex” en lugar de pañuelo de papel. Esta clase de metonimia es la que considero capaz de catalogar a las personas. Diferencia a los “quiero y no puedo” de las personas que no necesitan alardear de la marca a la que pertenece un objeto de su posesión.  Voy a poner un caso que me parece muy peculiar y evidente.
Caso número 1, el coche.

Es lógico referirse a la marca del coche en el caso de poseer más de uno y que la intención sea diferenciarlos. Es decir, si tengo un Jaguar  y un Volvo y quiero especificar uno de los dos puedo tuitear “Hoy se me ha pinchado la rueda del Volvo, tendré que usar el Jaguar”.  En cambio  pienso que si sólo tenemos un coche no necesitamos decir la marca. También quiero destacar que no conozco a nadie que refiriéndose a su único coche diga “Tengo el Renault aparcado en la puerta”, pero sí que he oído “Tengo el Mercedes aparcado en la puerta.”, saquen sus conclusiones.

El tema coche es extensible al cochecito o carrito de los bebés. Para gran parte de los mortales, los que no son padres o lo fueron en otros tiempos, un Bugaboo es algo desconocido y debe seguir siendo así. Por tanto podría ser normal tuitear “Tengo al niño atado al cochecito para poder pintarme las uñas”, mientras que “Tengo al niño atado al Bugaboo para poder pintarme las uñas” es sospechoso. Nada que objetar si el niño tiene dos cochecitos de diferente marca.

Otro día, si eso, sigo con el Caso 2, la ropa. Si habéis llegado hasta aquí, gracias.

DE LA ENVIDIA ...

La envidia, dice la obsoleta RAE, es la tristeza o pesar del bien ajeno –la segunda acepción voy a ignorarla porque sabrán ellos lo que quieren decir-.

Particularmente, estoy de acuerdo con la primera acepción.  Tu vecino se compra un gran coche y tú sientes una  gran tristeza, no por no poder comprarlo, sino porque tu vecino sí que ha podido… ¡eso es la envidia! Fácilmente se comprende que es un sentimiento insano.

Aclarado esto, las APIOTAS somos acusadas frecuentemente de actuar movidas por la envidia. Esto es totalmente incierto. Si algo caracteriza al pseudointelectual es su gran ego; y es este mismo ego el que hace que nada fuera de nosotros mismos nos parezca mejor. Estamos genéticamente incapacitados para sentir envidia. 

sábado, 24 de noviembre de 2012

ALITERACIÓN FRICATIVA

     Definir la aliteración es fácil, si se dejan llevar por la fonética. Es sencillo verla en "el céfiro sopla sobre un zafiro, antes de zafarse y fusionarse con el océano azul, danzando junto a delfines que flotan en sus fauces jactanciosas, de fuerza y juicio". 

     Como persona sensible a los fonemas fricativos, me he decidido por usarlas para figurar ese recurso poético. Esas efes, esas zetas, esas eses, esas jotas, esas elles (sí, "elles"... y no "dobles eles", como he oído por ahí) poseen tanta cadencia, tanta elegancia, que me encandilan particularmente.


    Pero por mucha devoción que profese a las fricativas, hay casos en que ha de renunciarse a su inexorable embrujo, hacer de tripas corazón (o bajo, agárrese cada quien al órgano que pueda) y no pronunciarlas cuando no se debe.


       Inquiero yo: ¿somos ingleses? ¿somos franceses? La mayoría responderá que no, salvo nuestros lectores internacionales, a quienes mando un saludo muy grato y sincero, cual si estuviese presentando un programa con actuaciones musicales. 


      Pues bien, si no somos ingleses ni franceses, por ejemplo, ¿a santo de qué hemos de pronunciar las "uves" cual si fueran siamesas de unas "efes" a ellas adheridas? 


    Tristemente debo sentenciar que quien pronuncia "valor" como "bfalor" o quien "bfiene" a "bferme" o a "bfisitarme" y brindar con "cabfa", ha de sufrir una cruel condena y un peor calificativo: es más ridículo que estirar el meñique tomando el té.

    "Ebfitemos", pues, esa endemoniada y afectada costumbre, e impidamos a nuestros congéneres que la lleven a la práctica,  por vana, fútil, inane y maleni*.

    Desde mi fricativo sillón de la F, tan cómodo, él, mando mis más afectuosos abrazos a la concurrencia. 


     My Fair Lady

Eso es porque se escriben de distinto modo, pero se pronuncian IGUAL

viernes, 23 de noviembre de 2012

CONSULTA

Queridas compañeras y compañeros de la Academia.

Hete aquí que me hallo con una duda existencial grave, y como quiera que en esta nuestra insigne Academia aún se encuentra desierto el sillón de la tilde (esa tilde diacrítica, que es santo, seña y emblema de nuestro despeinado escudo), no veo en qué modo puedo resolver mi duda, que en realidad no es mía, sino de un engendro encargado de la comunicación de unos premios, que me agrede mandándome un email en el que aparece de forma clara un "certámen" acentuado. Sí, dolor de corazón, acentuado.

En el email de vuelta, agradeciendo la invitación a dicho certamen (sin acento), me apiado de la criaturita, y le indico, en un aparte, que certamen se escribe sin acentuar.

Me responde, en mix de falso agradecimiento y actitud farruca, que muchas gracias, pero se admiten ambas formas de escritura.

Yo sigo en mis trece, que no y que no, pero ya me ha puesto en la duda.

¿Podría aliviar mi pena y sinvivir algún académico o académica?

La Antonia.

REGLAS BÁSICAS DE ORTOGRAFÍA


Cuando los hijos empiezan a escribir nos hace gracia esa composición de letras incoherentes y llenas de faltas de ortografía. Se les perdona, ya que están aprendiendo. El problema es cuando va pasando el tiempo y las faltas persisten, y si a esto le unimos el aprendizaje de varios idiomas con 8 años, ya es el acabose…
El mío, pobrecito, en tercero de primaria está con inglés, castellano y vasco, así todo a la vez. Así que os puedo asegurar que me dan ganas de arrancarme los ojos cuando escribe olvidándose de la existencia de la h, mezclando la b y la v a su antojo, o incorporando la k a su antojo.

Por eso os digo, que este año me toca sentar las bases de la ortografía, aprender a deletrear cada palabra hasta la saciedad y tener paciencia, mucha paciencia para no caer en el desánimo, ni el llanto.